Cambios en la Alerta Diaria de Noticias
A mediados de octubre de 2010 la Secretaría Ejecutiva comenzó a enviar por correo electrónico una alerta de noticias que podría tener interés para nuestra comunidad. Esa alerta recoge fundamentalmente las noticias interesantes que encontramos en los sitios en la Internet que tienen las administraciones de los países miembros o sus responsable de prensa. También se aprovecha el instrumento de manera regular para difundir la publicación de nuevos documentos del CIAT, los nuevos posts en el Blog, o algunas noticias de interés, generalmente sobre publicaciones o eventos, de alguno de los organismos internacionales con que regularmente trabajamos.
Algunas veces, como en este caso, quienes generamos el “contenido” pensamos que el mismo será de interés de la mayoría de nuestra audiencia, que le será útil, y por tanto empleamos recursos importantes para hacerles llegar diariamente esa alerta. Ha transcurrido suficiente tiempo para analizar el tema no sobre supuestos y sí sobre datos. El diagrama a continuación ilustra el comportamiento en cuanto a lectura de las alertas de noticias enviadas. Cada punto es una de las más de 1050 alertas enviadas hasta ahora, la posición en el eje identifica el momento y el porcentaje de lecturas, la intensidad del color representa el porcentaje de correos que se abrieron__ aun si no se leyeron, mientras más oscuro mayor el interés, y el tamaño del punto es mayor mientras mayor es el número de múltiples lecturas, generalmente porque una persona reenvía el enlace a uno o más colegas recomendando una noticia.

Claramente se observa en el diagrama que la tendencia es decreciente. Para ayudar a visualizar incluimos el diagrama con una curva de tendencia.

Una conclusión casi inmediata de los diagramas nos dice que la utilidad de la alerta va disminuyendo, aunque a menor velocidad. Debemos reconocer que el instrumento cumplió un propósito pero ha perdido interés. Hay que aceptar que las personas tienen cada vez más oportunidades de acceder a volúmenes de información también cada vez mayores, pero que para ello tienen el mismo, o tal vez menos, tiempo que antes y en la competencia por captar el interés de los lectores la Alerta de noticias no es finalista.
Ese factor nos preocupa, no tanto por el esfuerzo que representa para esta Secretaría, sino porque no queremos caer en un escenario tan común en estos tiempos: volvernos una fuente de correos no deseados. Si eso ocurre el efecto para nuestra plataforma de comunicación es ciertamente de mayor impacto: al sistemáticamente borrar sin abrir nuestros correos, de los que el más frecuente es la alerta, personas en nuestra comunidad pueden inadvertidamente perder aquellos que llevan los enlaces a nuestras publicaciones, a estudios importantes o a convocatorias para cursos y becas. O peor aún, que nos clasifiquen en los sitios de control como generadores de ese tipo de contenido que esa clasificación afecte no solo a ese usuario sino a otros.
Este frío análisis, que deja ciertamente un amargo sabor de boca común a este tipo de decisiones, nos haría pensar que es momento de terminar con la alerta y con ella la fuente de las comunicaciones más frecuentes que tenemos vía correo electrónico.
Un estudio de la distribución de la apertura de correos, la lectura de los enlaces y la efectividad, entendiendo a esta última como el interés sobre las noticias únicamente de quien abre el correo y potencialmente lee al menos los titulares, nos permite llegar a conclusiones aún más detalladas. Para facilitar la lectura del siguiente diagrama es bueno recordar que cada columna representa la distribución en un año, donde los puntos extremos representan el máximo y el mínimo, la caja coloreada representa el espacio entre los percentiles 25 y 75 y la línea gruesa en el medio, el valor promedio para el año.
Podemos corroborar que la distribución sobre el interés en todas las medidas ha ido efectivamente decreciendo y que ese decrecimiento se ha desacelerado, pero también es notable que el espacio central de la normal es cada año más acotado. Es claro que existe un grupo de los receptores que abren regularmente los correos, leen las noticias e incluso las comparten con otros colegas. Esos son usuarios frecuentes que ciertamente encuentran útil recibir la alerta y abren con frecuencia los enlaces que en ella vienen.

Ese relativamente pequeño, pero constante, grupo de personas son usuarios frecuentes que llegan a al menos leer una noticia en más del 70% de las alertas enviadas y sin duda, pensamos, lamentarían si ese servicio de parte del CIAT llegara a su final.
Por estas razones, y para mantener el servicio para quienes lo usan y no incomodar a quienes no lo usan, estamos cambiando a partir del mes de mayo la política de suscripción de la alerta de noticias. Al comienzo de cada mes se evaluarán todos los correos enviados y se dejará de enviar la alerta diariamente a quienes durante el mes (o mes y medio) anterior no hayan dado lectura al menos a dos enlaces de noticias. De manera natural la población de suscripción se irá ajustando al efectivo interés en muy corto plazo. Al mismo tiempo eso significa amigo lector, que si su tiempo es escaso y con muy poca frecuencia abre las noticias para lectura pero quiere continuar recibiendo la alerta porque los titulares le permiten acompañar el accionar de las administraciones, es bueno seleccionar al menos dos noticias en el mes (puede ser en el mismo correo) para asegurar la continuidad en la recepción del servicio.
Por ahora la decisión de decirle adiós a la alerta de noticias está en sus manos.


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